Visitante

En mi calendario ya tengo marcados los días que van sin tenerte a mi lado...
Y en mi piel tengo marcados tus labios...

8 feb. 2011

No puedo

No puedo.
No puedo levantarme de la cama sin que no me duela nada. Porque siento que me han dado la paliza de mi vida con sólo decir unas cuantas palabras... unas palabras que me alegro de no haber oído sino visto. Por el simple hecho de que mi mundo se desmoronaba mientras leía con atención lo que tenía que decirme. Y si escuchaba su voz... me hubiera roto aún más.
No puedo ver que las cosas vayan mejor a partir de ahora aunque todo el mundo me lo haya repetido hasta la saciedad. Siempre se dice eso cuando alguien te desgarra, te destroza... te rompe. Pero en verdad, nada sirve cuando pasa eso porque hay veces que daría lo que fuera por ver en mi monitor que en la ventana del Messenger que tengo abierta (aunque no le diga nada), está ahí su nick y al final un "está escribiendo"...
No puedo creerme del todo que haya pasado. No puedo creerme que hayamos puesto un punto y final, que se acaben las conversaciones hasta las tantas, que no vea más en mi móvil un mensaje sin leer que sea suyo, que destruyamos las ilusiones y los sueños... Porque al fin  al cabo, ella era eso... era mi estúpida sonrisa en frente de un monitor, mi sueño atroz por las mañanas, mi pensamiento favorito. 

  
Y en un Starbucks, el mundo se me cae encima mientras bebo un chocolate y escucho nuestra canción. Simplemente intento no llorar pero me es imposible cuando recuerdo todo lo que hemos vivido, cuando pienso en que no habrá más partes, cuando imagino que sólo fui un fin de semana más, cuando veo que sólo me queda el roce de sus labios en mi memoria haciendo que todo lo antes vivido fuera REAL.
Es imposible escuchar esa canción y no llorar al caer en la cuenta de que todo lo que dice es ahora la única verdad que nos queda: «… Recordaré por siempre aun si no querrás. Me casaré contigo no te lo esperas más. Te he buscado y te he encontrado, todo en un solo rato. Y por la ansia de perderte te tomaré una foto. Recordaré por siempre y sé que no querrás. Te llamaré porque tú no contestarás. Ahora me hace reír pensarte como un juego, te perdí y entonces ya te tomo otra foto. Por qué escaparías pequeña ahora desde mi mano y un día se transformará veloz en un año, y te olvidarás de mi. Cuando llueve, perfiles y casas recuerdan a ti. Y será hermosísimo. Por ti tienen un solo sabor alegría y dolor. Quisiera sólo que ahora pueda pronto irse esta noche y lo que siempre me dijiste nunca más regrese. Y quiero amor y todo lo que siempre sabes darme y quiero indiferencia si solo quieres herirme…».
No puedo levantar la cabeza, mirar al monitor y ver que se ha terminado. No puedo recordar otra cosa que su frase favorita «Hola…» o su explicación sobre el mar o su manera de robarme besos. No puedo olvidar la vez en que me dijo «¿Por qué no escribes para mí? [...] Debes escribir para mí porque cuando yo leo lo que escribes es como si estuviera dentro de ti, como si cuando escribieras todos estos kilómetros desaparecieran y es la mejor forma que tengo de conocerte».  
No puedo, no puedo olvidarla a ella...

2 comentarios:

  1. Todo cambia.. y todo mejora, te sigo que te he visto por la pagina de tuenti, a ver sit e pasas por el mio! un saludo

    ResponderEliminar
  2. Veo que no soy la única persona a la que le arrebataron media vida así, por una conversación leída y no escuchada. Quizás así duela más pero ayuda a no recordar toda la vida esa voz que te elevaba al cielo diciéndote esas palabras que te descendían hasta la oscuridad.Además,esa canción..la misma canción. Divertidas casualidades de esta vida.
    En fin, ánimo que nunca es fácil,pero despues de la tormenta siempre llega la calma. Te sigo :)

    ResponderEliminar