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En mi calendario ya tengo marcados los días que van sin tenerte a mi lado...
Y en mi piel tengo marcados tus labios...

3 feb. 2011

Dicen que


Dicen que cuando todo acaba, hay un nuevo comienzo
Nadie sabe a dónde te puede llevar, pero siempre tienes la seguridad de que si miras atrás, veras aquellas pequeñas cosas que te hacen feliz, pequeñas cosas como un atardecer en el templo de Debod, compartir risas con tus amigos, que te den un abrazo cuando crees que todo va mal o un simple “te quiero” de vez en cuando de las personas que realmente te importan.
Yo creo que esas cosas son como estrellas fugaces a las que pedimos deseos y por un momento, se cumplen.
Dicen que el tiempo y el olvido son como hermanos gemelos, que vas echando de más lo que un día echaste de menos y que la distancia hace el olvido.
Yo creo que ni tiempo, ni distancia sirven demasiado para evitar que los recuerdos que tu corazón no quiere desechar, te inunden los ojos de lágrimas cuando ves que nada es igual que al principio.
Dicen que dónde hubo fuego, cenizas quedan, pero a veces sólo quedan cabos sueltos o pequeñas ganas de no haber vivido eso.
Para mí, nada hay más perfecto que pasar horas al lado de la persona a la que quiero, incluso aunque no hablemos porque en ocasiones las miradas hablan mucho más que nuestras palabras; coger de la mano a esa persona y sentir que tiene el mismo miedo que tú a cagarla, a correr el riesgo, a darlo todo y más… tal vez también lo sea el romper su burbuja de cristal y que al darse cuenta de ello, esa persona te invite a ti y sólo a ti a conocer su mini mundo; despertarte a las tres de la madrugada y pensar en esa persona…o simplemente estar a dos centímetros de su nariz y sentir que el corazón bombea más sangre de lo normal.
Yo creo que conocer a veinte o treinta personas es muy fácil, pero encontrar a aquella que te hace feliz con esas pequeñas cosas, es muy difícil. Y a veces, cuando crees que la encuentras y ves que todo se ha terminado, te das cuenta de que las relaciones, son como yogures que se caducan.
Y por último, algunas personas dicen que la caducidad de un yogurt sólo es una leyenda urbana… así que… puede que donde hubo fuego, siga habiendo fuego… sólo que caminamos hacia otro lado para no quemarnos más.

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