Visitante

En mi calendario ya tengo marcados los días que van sin tenerte a mi lado...
Y en mi piel tengo marcados tus labios...

3 feb. 2011

Flashback

Paseando por las calles de Madrid,

en frente a la salida de repente tú… nos encontramos y flashback
«… ¿Qué debería hacer?...Olvídalo, no vale la pena pensar en ello, aquí todos han hablado tanto de genética y cosas de ciencias que se están quedado dormidos en la vuelta, y tu y yo marcamos la diferencia hablando de amistad (sonrisas)…Bueno, vamos a filosofar sobre los sentidos… ¿Los sentidos?... Si, ¿con cuál crees que no serías capaz de vivir?...Pues la verdad, nunca me lo he planteado, pero creo que la vista, y tú, ¿cuál prefieres?... Yo, el tacto… ¿El tacto? ¿Por qué? No es muy útil que digamos… Ya, soy rara, pero es que con el tacto puedes decir muchas cosas (y dibujé un corazón en tu espalda y empiezo a darte más explicaciones), ¿me entiendes?...Sí, creo que sé por dónde vas… ¿Por qué prefieres la vista?...No sé, supongo que porque sin ella no podría ver las cosas que me rodean y no sería del todo feliz… La felicidad es relativa… Puede… Es mejor buscar la felicidad en cosas pequeñas como en este momento: tú y yo de vuelta a casa filosofando sobre los sentidos… (Me sonríes)… Ya, me has hecho pensar en cosas que no me había planteado cómo tú lo has hecho; algún día podríamos seguir con esta conversación ¿no?... Cuando quieras…»
Vuelvo a la tierra, pero me quedo callada para no molestarte mientras caminamos a no sé donde… tal vez el caprichoso destino quiso que nos encontráramos aquella mañana, algo calurosa, pero yo no creo en el destino, aquello solo había sido una pequeña coincidencia. Durante estas semanas he intentado no verte y muchas veces he conseguido llevarlo a cabo, pero hoy te he visto… he visto esos ojos marrones a los que en un frío día de diciembre les dije «espera, me gustaría decirte algo: te quiero» en el pasillo de mi casa, me respondieron «sabes que yo también»…y te abracé… eso era un flashback otra vez mientras andamos, lo siento. Quería al fin y al cabo cerrar los ojos un instante y recordarte, traerte a mi memoria, a mi lado un instante, tan solo un instante, y luego dejarte libre de nuevo. Pero ya ves, no tengo nada que decirte. Odio tenerte cerca y no hablarte, pero sobre todo odio no poder odiarte.
Sin ti vivo un poco más todos los días, porque la cuestión es vivir y no sobrevivir sin ti.

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