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En mi calendario ya tengo marcados los días que van sin tenerte a mi lado...
Y en mi piel tengo marcados tus labios...

23 mar. 2011

Hoy, para ti

Hoy: llueve, hace frío y te tengo a mi lado tumbada viendo tu serie favorita. A ratos paso mi mano por tu espalda, te giras y me miras con tus ojos... tan llenos de secretos que yo quisiera conocer. Cuando estamos así, se me para el tiempo, se me para y es como si nada más existiera... Y quiera o no, es un poco tarde para todo. 

Quiero decir... ha pasado tanto tiempo desde la última vez que me sentí así. Y de repente apareces tú a la salida de un hospital, con la mente en otro sitio lejos de allí. Apareces tú con una sonrisa y esa voz que a mi me resulta tan dulce... Apareces tú y me enseñas otro mundo. 

18 mar. 2011

Me gusta

Me gusta que me pidas fuego con una sonrisa en los labios cada vez que nos vemos. Tú y tu peculiar manera de aparecer de repente. 
Me gusta la forma en la que haces que las cosas parezcan fáciles a veces. Porque cuando estás conmigo, me siento menos frágil, menos rota, más fuerte.
Me gusta que tus manos aprieten fuerte las mías por la madrugada cuando ya no quedan palabras porque cuando lo haces, dejas de parecerme un sueño, empiezas a ser real y duele un poco menos.
Me gusta cuando haces que te abrace para dormir porque luego dejo de tener pesadillas, puedo dormir tranquila. Que si te abrazo, ya no hay más miedos.
Me gusta verte cuando duermes. Tu dulce forma de desplegar todo ese mundo desconocido me... ilusiona.

16 mar. 2011

El verdadero sueño es ser capaz de soñar

Porque aunque creamos que ya no vale la pena, aunque no salga como esperábamos, aunque tengamos un mal día, aunque nuestros sueños se vayan a la mierda, debemos aprender a seguir soñando, porque para que salga bien, a veces tienes que hacer lo incorrecto… A veces tienes que cometer un gran error para darte cuenta de cómo hacer bien las cosas. Los errores duelen… pero son el único modo de averiguar quién eres realmente.

15 mar. 2011

Ahora lo sé


Ahora lo sé, ahora lo estoy comprendiendo. Cuando te conocí no me consideraba una buena persona, cuando apareciste en mi vida... la cambiaste, hiciste que creyera que en realidad lo era. Y ahora que no estás más, ahora, lo sé... sé que soy lo bastante buena para no merecer esto, para no sentirme así. Ahora, si estás ya con alguien o si te sientes bien a secas, yo me alegro porque sabes que tu felicidad para mí siempre fue lo primero.

14 mar. 2011

3MSC


Mientras vivimos nuestra vida a veces nos gusta ir rápido, conduciendo nuestro coche ideal a 150km/h. Y es como si el mundo no existiera, que el único mundo que conociéramos es el que está dentro de nuestro coche.
Vamos deprisa, aceleramos, pasamos de lo que ocurre a nuestro alrededor muchas veces para que no nos afecte. Porque en el momento que nos afecta, hemos perdido… nos volvemos frágiles, como las hojas que se caen de los árboles en otoño al suelo. En el momento en el que nos afecta dejamos que las fronteras de nuestro mundo se expandan y vemos cosas que tal vez antes ni si quiera nos habíamos fijado que estaban. Dejamos de ser un “Yo” para ser un “Nosotros”.
Muchas veces cuando esto pasa es porque alguien se pone en medio del camino y hace que nos detengamos. Ese alguien nos sonríe y nos dice “Frena un poco…”. Dudamos un rato, pero sin darnos cuenta, dejamos que se siente en el asiento del copiloto. Y sucede que esa mirada, esa forma de ser, nos sorprende y, poco a poco, vamos frenando. Y cuando hemos frenado del todo, ese alguien nos envuelve, nos ilusiona, nos hace ver ese otro mundo que antes no queríamos ver… y estamos perdidos.

Adaptaciones 2 (CRZ)


Noviembre me ha enseñado a recordar tus pasos desvaneciéndose en mi memoria.
Sabía ya desde antes que la huella del invierno no tardaría en borrar el espejismo del verano que pasamos bajo la esperanza de unos cuantos mensajes y otras tantas llamadas. Te sorprendería comprobar lo poco que he cambiado desde entonces. 
A veces, engañada por la memoria de aquellos días en que al anochecer escribíamos nuestra historia, me parece volver a escuchar tu voz a lo lejos en mi corazón. Pero sé que ya no hay nadie allí. Nadie.
A veces pienso que me he quedado atrapada en el tiempo esperando en vano que me devuelvas algo más que recuerdos.
Creo que te he escrito demasiadas cartas desde la última vez pero jamás me he atrevido a enviártelas, porque no sé si habrías querido recibir alguna de ellas. A veces me pregunto si todavía te acuerdas de mí, de los mensajes, de las llamadas… ¿recuerdas? Seguro que no… que soy yo la única que vive de los recuerdos o sueños de aquel verano que parece quedarse atrás entre las sombras de la memoria.

9 mar. 2011

Eso fue entonces

Hay veces que nos cerramos en banda a ver el sol, a ver que hay salidas. Nos creemos la mentira y decimos “No puedo”.

Joder, nos sentimos como la peor mierda del mundo y es como si nada de lo que pudiera pasar hiciera que las cosas cambien. Lo único que deseamos es que ocurra “eso”: que se acuerde, que llame, que no lo tire todo por la borda, que vuelva. ¿Cuántos no hemos deseado alguna vez eso?

Y la realidad nos mata... lo hace lentamente y sin ningún pudor: ni se acuerda, ni llama, ni deja de tirarlo todo por la borda, ni vuelve. En fin… sí, todo sigue igual y nosotros… nosotros también tenemos la sensación de seguir como siempre. De no haber dejado de pensar en él o ella, de echarle de menos, de quererle como siempre. Y no hay nadie en el jodido planeta durante una temporada que nos haga sentir ni por asomo lo que sentíamos antes. NADIE.

Hoy no

Odio que te vayas sin decir nada. Y tal vez seas tú la que no lea este mensaje. Sabes que nunca voy a poder no querer saber nada de ti, sabes que nunca podría... Te lo he dicho ya una vez: tú me haces feliz. Sólo me rompes cuando me dices que no somos nada. Te quiero y nunca he dejado ni dejaré de hacerlo mientras siga creyendo que lo nuestro es posible. Sé a la perfección que hay mucha distancia, que es difícil querer a alguien así, pero de momento no podemos hacer nada por remediarlo... Sabes que esto no ha acabado, nunca ha acabado. 
Tal vez sea verdad y te han hecho mucho daño, pero yo estoy aquí, y a lo mejor he llegado a tu vida para demostrarte que tienes a alguien en quien confiar, alguien que intentará comprenderte, alguien con quien compartir todo eso que sientes.

8 mar. 2011

¿Te acuerdas? Cambios

Soy de las personas que piensan que no hace falta cambiar por amor lo que somos en esencia. Pero bueno, soy rara así que esa idea supongo que es extraña.
Cambiar no es fácil, de hecho nunca cambiamos... sólo ocultamos cómo somos para el resto y guardamos para nosotros mismos eso que intentamos cambiar.
Lo malo de cambiar es que si nos guardamos lo que somos, entonces... ¿quiénes somos? Es difícil reconocerse después... ¿Eres esa persona en la que te conviertes o la que te guardas para ti?Odio que intente cambiarte, ya te lo he dicho. Odio que encima tú te plantees cambiar. Odio que sepas lo que quieres y la facilidad con la que haces que desaparezca del medio.
Pero míralo así: soy la única persona con la que de verdad puedes hablar de todo, la única persona que, tal vez, puede hacer que no cambies, la única que te hace dudar a veces y sigo siendo la única persona que, aunque lo niegues, sabes que te quiere tal y como eres.
En fin, sigue en el aire, sigue cerrando los ojos, sigue evitando la verdad... pero llegará un momento en el que no esté más ahí, en el que se habrá terminado todo. Y entonces no te podré negar que me has perdido.

06/09/2010

7 mar. 2011

Segundas oportunidades

Hay situaciones que se nos escapan de las manos. Hay momentos en los que nos quedamos sin saber cómo reaccionar. Y entonces, estallamos. Reímos, saltamos, damos un golpe contra lo que tengamos más cerca... lloramos... de felicidad, de rabia, de tristeza.
Ahora mismo no se me ocurre nada feliz, en fin, supongo que mi pesimismo me puede. Pero cuando estallamos por algo malo, en ese momento, el mundo entero se nos viene encima, parece como si lo hubiéramos estado sujetando con nuestro último aliento y de pronto las fuerzas se nos hayan escapado como en un suspiro. Y todo se queda oscuro, todo lo que deseábamos se ha ido a la mierda, todas las ilusiones, todos los planes, todo... todo parece quemarse sin remedio ante nosotros.

Entonces nos falta el aire, nos cuesta respirar. Nos aferramos a la idea que habíamos generado de algo en vez de aceptar lo que es; nos aferramos a los momentos que vivimos y no miramos adelante;

6 mar. 2011

Quizás

”¿Alguna vez has querido tanto a alguien que incluso te ha llegado a doler?” Esa pregunta seguro que nos la han hecho alguna vez a todos. Pero, ¿qué significa que nos duela? Y por encima de todo, ¿qué significa querer a alguien?

Podemos querer a alguien y hacerle daño. Podemos quererle e intentar hacerle feliz. O simplemente podemos no hacer nada y dejar que las cosas fluyan.

Cuando estamos en la primera situación, yo creo que más bien la liamos parda y acabamos jodidos hasta nosotros mismos. Muchas veces cuando esto pasa, no es porque lo hagamos conscientemente, a veces, es que ni nos damos cuenta o no queremos darnos cuenta, pero pasa y la cagamos. A veces daríamos lo que sea por ver que esa persona se encuentra bien, está en perfectas condiciones, yo por lo menos si que daría lo que sea…. Y, personalmente, me jugaría todo a una por una oportunidad para cambiar las cosas, para hacerlo mejor.

4 mar. 2011

Adaptaciones (CRZ)

Pasan los días y yo sigo escribiéndote cartas que supongo prefieres no contestar, si es que llegaras a recibirlas. He empezado a pensar que las escribo sólo para mí, para matar la soledad y para creer por un instante que te tengo cerca. Todos los días me pregunto qué será de ti, y qué estarás haciendo. A veces pienso que te has marchado para no volver. Otras pienso que puedo odiarte, que destruyo estas cartas y desearía no haberte conocido jamás. Es curioso lo fácil que es contarle a solas a un trozo de papel lo que no te atreves a decir a la cara.

Corazones rotos

- ¿Sabes qué es lo mejor de los corazones rotos?
- No.
- Que sólo pueden romperse de verdad una vez. Lo demás son sólo rasguños.

Vale. Pero, ¿y cuándo sabemos que de verdad nos lo han roto? Porque con 17 y 18 años poco podemos argumentar acerca del amor de verdad, por lo que supongo que es muy fácil confundir un rasguño con un corazón roto.

2 mar. 2011

SinTítulo

El amor es como el mar. Y a veces cuando te lanzas a nadar, sientes que te ahogas, que tienes un bloque de cemento en los pies que no te deja salir a flote y eso pasa a veces. Sin embargo, creo que a veces el socorrista te lanza un flotador para que puedas estar a salvo. Entonces deberías coger el flotador y dejar de ahogarte…
Y la verdad es que jode muchísimo cuando te sientes en calma, cuando crees que estás a flote, que las cosas van bien y de pronto viene una ola enorme y se lo lleva todo por delante, incluido .

Así

Venecia 2010

«Me miraba ASÍ, con unos ojos azules y profundos que me recuerdan al mar cuando está en calma, cuando miras a lo lejos y no ves dónde acaba, cuando te pierdes en ese azul claro hasta el punto de no llegar a entender dónde empieza el cielo»


Y sientes calma, te sientes bien. Porque cuando te mira con esos ojos... sólo te sientes a salvo. Te mira y es como si pudieras estar en ese punto inexistente dónde el mar y el cielo se tocan estando entre mis brazos. ¿Qué si puedo sentirlo todavía? Pues podría decirse que sí, que lo siento como si todavía estuviera a mi lado, como si todavía estuviera mirándome con esos ojos que ahora siento que me engañaron... ¿Por qué? Es muy simple: no se olvida a quién se ama todavía. Y a lo mejor pasará el tiempo y esté con otra persona a la que querré, pero la sensación de rozar el mar y el cielo al mismo tiempo entre mis brazos, esa sensación, sólo la sentiré con esa persona, una sola vez. 

1 mar. 2011

Decisiones



Decisiones. Todo se reduce a eso, decisiones, pero también a momentos. Al principio de nuestras vidas, decidimos vivir o morir. Luego pasamos los días bajo las decisiones de los demás hasta que llega un momento en el que empezamos a decidir por nosotros mismos: elegimos nuestra ropa, elegimos nuestros amigos, elegimos lo que nos gusta, lo que no, elegimos mil cosas sin darnos cuenta… y en nuestra mente se quedan los momentos de las primeras risas, los fallos, las travesuras, los primeros amigos, los que se van, los que se quedan, los que llegaron después… el primer amor, la vez que nos rompieron el corazón… momentos que hacen que nuestras emociones tiemblen.
Después, las decisiones se hacen más grandes, más importantes. Decisiones que marcarán nuestro futuro, nuestra vida. Y cuando hay una decisión que nos puede llevar al triunfo o al fracaso, nos quedamos inmóviles, sin saber qué hacer y deseamos volver a ser esas pequeñas personitas que dependían de los demás para no tener que pensar si haremos o no lo correcto.