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En mi calendario ya tengo marcados los días que van sin tenerte a mi lado...
Y en mi piel tengo marcados tus labios...

17 feb. 2011

Hay noches...


Hay noches en las que apenas puedo dormir. Me duermo, pesadilla, me despierto… y así sucesivamente. Demasiadas cosas en las que pensar, demasiadas...

Lo que más me jode es tu recuerdo. Me jode porque ahora es como si no supiera vivir si no es a tu lado, es como si no pudiera ver el mundo si no es con tus ojos, es como si no existiera nada antes de que aparecieras. Y me jode. Es tan simple la forma en la que haces que me enganche a ti, que me resulta estúpido.

Es tan absurdo cómo hay noches en las que lo único que intento recordar es tu sonrisa y tus ojos, en las que intento recordar cada milímetro de tu cuerpo que recorrí con mis manos, en las que intento recordar el sabor de tus labios… y es como si pudiera tenerte otra vez a mi lado, otra vez junto a mí, con tan sólo cerrar los ojos.


Y es más absurdo cuando me doy cuenta de que aunque haga eso y pueda sentirte de nuevo, ya nada volverá a ser lo que era, ya no hay nada. Y por eso mis sueños se convierten en pesadillas. Porque mi peor pesadilla es soñar que aún te tengo y luego recordar que no es así.

Hay noches en las que apenas puedo dormir. Y entonces todo me parece más oscuro, más frío, más… triste. Y oigo voces a lo lejos que me dicen «Olvídala, pasa, empieza desde cero otra vez, vuelve a ser tú»… y aunque me encantaría hacerles caso, hay algo en mí que me lo impide… porque tengo la maldita impresión de que ahora que sé que de verdad existes, no debo dejarte marchar. El único problema es que aunque yo no quiera dejarte ir, tú te vas y me dejas constantemente… y haces lo imposible por alejarme de ti… así que, está bien: TÚ GANAS. RENUNCIO, ABANDONO, LO DEJO… porque haces que lo más fácil del mundo se convierta en una misión imposible, haces que un sueño se convierta en pesadilla, haces que seas un bloque de cemento cuando en realidad eres un flotador.

Hay noches en las que apenas puedo dormir. ¿Y tú?

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